Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información

miércoles, 23 de junio de 2010

Cómo cambiar de hábitos, para cambiar de vida.


Tengo una forma de pensar, de ser y estar. Tengo una luz que me ilumina y me ayuda a disipar dudas y despeja mi mente y mi entorno de nudos, en enlaces neuronales que antes eran problemas y ahora son vida. Tengo cosas nuevas que expresar y temas nuevos a los que dedicarme. 

Cuando esperas un cambio de vida ¿haces lo mismo de siempre? ya has leído en ocasiones que para que sucedan cosas distintas, hay que hacer algo diferente, es imposible que algo nuevo suceda, si cada día haces lo mismo. Guíate un poco por la meditación y el silencio, para decidir qué es eso nuevo que necesitas en tu vida. Un curso, un viaje, un cambio de rumbo, nuevas amistades; todo esto es posible y mucho más si estás dispuesto a dar algo de ti, no luches contra tus instintos, dale valor a tus intuiciones. 

Crea hábitos haciendo repeticiones constantes, del nuevo hábito que quieres incorporar. Por ejemplo, repite durante veintiún días, alguna frase que defina lo que quieres, puedes hacerlo mirándote en el espejo, e incluyendo un gesto, para que quede grabado en ti, consciente e inconscientemente. Tras veintiún días, dicen algunos expertos, aparecen nuevas redes neuronales, que hacen de esa creación, normalidad.

Da respuesta a las preguntas adecuadas por escrito. Lee una y otra vez y cambia las respuestas, para cambiar el rumbo. El miedo es un punto negro en tu mente, que puedes sanar con pensamientos positivos, con terapias si es necesario, siempre afrontándolo entrando en su centro. Pensamiento, visualización, instinto, acción, sentimiento y metas claras. El camino lo puedes variar tantas veces como necesites. Se tú mismo, primero en tu interior, para serlo en tu exterior.

©Yolanda Del 
Publicar un comentario