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martes, 23 de enero de 2018

La Zona de Confort

Ante una decisión complicada, la mayoría de la gente escoge quedarse en zona conocida. Esa zona que nos da una falsa sensación de seguridad y beneficios. ¿Para qué vamos a movernos de dónde estamos si eso es lo que los demás esperan de nosotros? Lo mejor es continuar en el mismo sitio haciendo las mismas cosas, yo también lo he comprobado durante muchos años. El trabajo que te corresponde, las amistades de siempre, los mismos edificios, los mismos sentimientos. 
Pero la zona de confort en realidad es el matadero de los sueños. Ahí nos van despiezando poquito a poco y moldeando al gusto de los demás, de la familia, de la pareja, del trabajo. Y vamos tomando la forma de alguien que es difícil reconocer en el espejo cuando nos observamos. Entonces salimos a la calle con esa falsa sensación de seguridad, que nos hace parecer fuertes y decididos. Y nos disponemos a cruzar el mundo... hasta el bar o el cine de siempre.
Lo sueños son pequeñas piezas de personalidad que van dejando de existir y en su lugar, se va nublando aquella idea, aquella antigua visión que nos daba felicidad.
Pero ¡ay! ¡qué a gusto se está! Los padres se sienten orgullosos, tu novio te apapacha, los días transcurren sin la necesidad de pasarlo mal o enfrentar la vida. Llega el verano y preparamos ese viaje de ensueño. La suegra nos prepara tappers. Se planea tener hijos que rellenen esa vida perfecta. Y poco a poco nos conformamos, porque no hemos creado ningún maremoto en la gente de alrededor. Esas personas que "queremos y nos quieren". (El maremoto se va interiorizando).
Los años pasan y empezamos a pensar si no debimos escribir el libro, fugarnos con el amor de nuestra vida, escuchar otro tipo de música, vivir en otra ciudad u otro país.
No todo está bien visto. No porque nuestras circunstancias no estén bien, sino porque cada uno tiene su forma de ver la vida, y no se va a adecuar a la nuestra. Lo que sucede, es que cuando intentas hacer las cosas "fuera de lo normal" enseguida va a salir la voz de la conciencia, una voz cercana y reconocible, de la que nos fiamos, diciéndonos que por ahí no vamos bien, o qué dirá fulanita, o ahora cómo se lo explico a tu tía ¿Y con quién vas a estar mejor que con tu novio de siempre?
Por el contrario, lo que se va a reforzar al salir de esa zona, es la autoconfianza. Nunca te sentirás mejor, aunque el camino conlleve uno o varios duelos. Nunca serás más fuerte y tendrás mejor visión de la vida. Se pueden usar pequeñas acciones frente a grandes cambios, mini estrategias frente a ese temor a desilusionar a otros. Esta zona puede ser física y mental. No es moverse de lugar, es permitirnos a nosotros mismos sentir como en realidad somos, permitir que nuestro "yo real" que está encerrado en nuestro interior salga al exterior. Darnos alas a nosotros mismos. Podemos ponernos límites para que no nos asfixien los miedos y las dudas, pero "sin limitarnos", aunque suene raro.
Con una visión y poco a poco, sin prisa, pero accionando, se puede salir de esa zona que es una trampa que nos encarcela.
Es decisión propia. Nadie va a sacarte las castañas del fuego, pero puedes tener apoyos de profesionales. Al final lo que queda, es ser uno mismo, y tener una vida plena, en base a lo que nuestra visión nos diga que eso es para nosotros la vida perfecta. Y no va a ser lo mismo que para otros. Los padres se acaban yendo, es ley de vida. Los hermanos hacen su propia familia. Los amigos buscan sus propios caminos. Si te quedas varado por el qué dirán, déjame decirte que en realidad les importa una mierda. Todos ellos tienen su propia historia, y van a seguir con ella. Ni por un momento creas que te van a aplaudir por estar en "la zona", y cuando hayan logrado que permanezcas, se irán a su casa y cerraran la puerta. Pero no te preocupes, siempre podrás ir a comer a su casa los domingos.
Yolanda Del ©

miércoles, 10 de enero de 2018

Redes Sociales

Algunas personas son demasiado dramáticas con el tema de las Redes Sociales. Es como si estar o no estar en ellas fuese un punto de inflexión en la vida o algo así. Para otros grupos en los que me incluyo, es de lo más normal, como ir a comprar pan. Ese misterio de "no querer estar", en modo logro personal o victoria frente a los millones que cedemos a este encanto, me suena de lo más ridículo en pleno siglo XXI. Son esas personas que se amarran cual lapas a teléfonos desfasados como quién se engancha a una barca que está a punto de naufragar. 

También hay personas que no tienen ni idea de lo que es una red social, piensan que "es para ligar" (algunos las usan para esto), o para poner fotos de sus viajes o hijos, exclusivamente para la familia. Si la gente descubriera el potencial real de lo que las redes son: conexión, marketing, conocimiento, compartir, vivenciar, unir, crear negocios, enseñar al mundo lo que haces, capacitar, mantenerte en cercanía, estar informado y muchas cosas más.
El mundo del mercadeo en red, es el futuro, aunque ya es presente. Da igual el tipo de negocio que tengas, si no estas online, no existes. Cada vez lo notarás más. Eso del "community manager" no es para unos pocos o para grandes empresas. Se contratan o lo eres tú, no es tan complicado. 

Por otro lado existe la imagen distorsionada que dan los "famosos" de las redes. Muchos sólo las usan para lucir palmito o decir chumineces. Otros más avispados, para hacer negocios mostrando productos. Y cuantos las abandonan "es que a mi pareja no le gusta que twitee" ¿what? 
Si quieres conocerlas, adéntrate en ellas y no te fíes de las tonterías que oyes o te cuentan. Y si no van contigo, pues no van, pero al menos has visto las tripas. Sigue a personas que tratan temas que te interesan, ¿te gusta la jardinería? pues tienes a cientos de personas hablando de ello ¿la escritura? idem de lienzo. Y así con cualquier tema. Controla el tiempo de tu vida que pasas en ellas. No confundirlas con la vida real, la "amistad en las redes" no es la amistad de la calle, eso es evidente. No ser demasiado confiados, hay mucho listillo suelto, pero tampoco desconfiar de todo el mundo. Se pueden programar mensajes que sean lanzados a determinadas horas, para que se lean de día desde países que no son el nuestro y así promocionar algo que vendemos. No hay fondo ni fin, sólo el ser buena persona, tanto dentro como fuera de las redes  y  nada más.


Yolanda Del ©