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martes, 5 de junio de 2018

Encuentra tu límite, pero no te limites

No te exijas más de lo que puedes dar en cada momento. Esforzarse no es "forzar". Una cosa es salir de la zona de confort y comenzar a moverte y evolucionar, otra muy distinta es "la presión", de hacer algo que te lleva más allá de lo que estás preparado. Sí, está bien evolucionar, está bien el cambio, la actitud positiva ante lo que puedes y lo que no puedes hacer. 
Todos conocemos nuestros límites. Hay personas que creen conocernos mejor que nosotros mismos, pero, quién va a conocerte mejor que tú desde tu interior, ese que nos habla a diario y nos produce los miedos y las alegrías. No se trata de saltar al vacío, se trata de colocar antes la red, para saber a dónde tienes que volver, o como hacerlo de nuevo sobre seguro. Y si piensas: "no hay nada seguro", eso está claro, pero pisando tierra firme. A menos que seas una de esas personas que preparan la maleta, sin dinero y sin dirección. Puede salir bien, claro que sí, pero si has hecho antes un mapa mental con los pasos a seguir, llevas clara la idea hacia lo que quieres hacer, sin perderlo nunca de vista, te centras en ello, pese a las trabas, haces el ensayo y error, entonces llegará un día que te encontraras de frente con tu meta, y actuarás sobre seguro.
Una cosa es "dar" algo más y otra forzar la máquina.
Cuando forzamos hay algo que no funciona en nosotros, algo nos dice que no es el momento o no es el camino. Se nota. La pista es la tranquilidad interior. Quizá este año te sientes mal dando el paso y cada vez que te acercas, ves el mundo en contra, y parece que una losa te aplasta. En cambio, si refuerzas tu interior y conoces los caminos y las posibilidades, la próxima vez que lo intentes descubrirás que era mucho más fácil de lo que parecía en un principio. Que nadie te apunta, que cada uno va a lo suyo, y lo tuyo es sólo tuyo. 



Yolanda Del ©